No pudo esperar, siendo como es, a nacer en un día tan cursi como el de los enamorados. Aunque ese día creo que aún no se celebraba en 1949. Por eso, Sabina nació en la antevíspera. Hijo de un comisario de policía y en Úbeda.
Se libró también de que le pusieran el nombre del casamentero santo del día y se llamó Joaquín. No muy buen estudiante, qunque lector empedernido, se fue a estudiar a Granada y allí le pillaron la revueltas de finales de los sesenta en las que se implicó.
Su padre recibió la orden de llevarle ¿detenido? a Granada. Meses después lo dejó todo y se marchó a Londrés donde hizo teatro, se zambulló en la izquierda culturales española y comenzó a cantar en un bar mejicano donde le llegó a hacerlo para George Harrison.
En 1976 editó su primer cancionero y en 1977, como la democracia, regresó a España donde graba un primer disco, “Inventario”, con sus primeras canciones. Además, se gana el cocido cantando por de pub en pub hasta que acaba cantando en la Mandrágora junto a Alberto Pérez y Javier Krahe.
En La Mandrágora, Sabina cobraba mil pesetas de las de entonces por noche y suponemos que también las copas. Grabó un disco junto a sus compañeros y, después, un segundo disco en solitario “Malas compañías”.
Un día, el desaparecido Fernando García Tola los escucha y los lleva a su programa “Esta noche”, en la, por entonces, única televisión española. Consecuencia: escándalo, centralitas bloquedas y fama.
A partir de ahí la ascensión de Joaquín Sabina, o Sabina a secas, es imparable. Discos tras discos, libros, conciertos, giras, canciones para sí y para otros. O sea, historia de la música y de la poesía españolas.
Hoy, con la voz algo (bastante) cascada Sabina sigue celebrando sus cumpeaños y él es de los que podrían celebrar dos. Uno el 12 de febrero y otro el 23 de agosto, en memoria de aquel día que volvió a nacer en las urgencias de un hospital madrileño después de sufrir un infanto cerebral.
Ilustración musical: Javier Astasio, Maite Moreno
Álbum recomendado: “19 días y 500 noches”
Es dueño de una de las voces más hermosas del flamenco y no es de extrañar que haya querido explorar otras músicas y otros mundos para abrirse a quedes no lo escuchan habitualmente.
Miguel Poveda que así se llama este cantaor lleno de sensibilidad, nació en Badalona el 13 de febrero de 1973. Su origen, -sus padres eran emigrantes de Murcia y La Mancha- no le garantizaban la entrada en los ambientes del cante, por lo que sus comienzos fueron especialmente difíciles.
Quizá fue de esos difíciles comienzos de donde surgió ese espíritu innovador e inconformista que le ha granjeado, a un tiempo, la admiración de quienes tienen la mente abierta para el riesgo y el repudio de quienes prefieren que nada cambie.
Las fuentes de las que ha bebido Poveda van desde las coplas que escuchaba su madre a los renovadores del cante, como Morente, pasando por dos grandes clásicos como Caracol y Mairena.
Subió al escenario por primera vez a los quince años en una peña flamenca de Badalona y no fue hasta el regreso del servicio militar que comenzó a cantar en un tablao de las Rambla. Pero Miguel quería probarse y tuvo el valor, recompensado, de concurrir en 1993, al Festival del Cante de las Minas de La Unión, de donde, siendo apenas un desconocido, salió con cuatro galardones.
Dos años después aparece su primer disco en solitario “Viento del Este” y con el éxito le llega la libertad que ha sabido aprovechar para lanzarse a aventuras como musicar a los poetas del 27, atreverse con los tangos y la copla o hacer los cantes en la lengua de la tierra que acogió a sus padres y le vio nacer: el catalán.
Ilustración musical: Javier Astasio y Maite Moreno
Fue el primer niño cantor del cine español. Le apodaron “El pequeño ruiseñor”, “La voz de oro”… en fin, Joselito. Nació en Beas, Jaén, y su verdadero nombre es José Jiménez Fernandez.
Pese a que le consagró el cine, su fama comenzó en la Radio. En uno de los programas coincidió con Luis Mariano que convenció a sus padres para llevarle a París, donde le paseó por los escenarios y las radios.
El salto al cine lo dió con Antonio Gúzman y Antonio del Amo en “El pequeño ruiseñor” que , hecha con cuatro cuartos, como quien dice, aún hoy sigue Programándose en las televisiones.
En los sesenta Joselito se convierte en una estrella también en Méjico. Su carrera en el cine alcanza hasta que a mediados de la década, ya crecidito –bueno, no tanto- interpreta “La vida nueva de Pedrito de Andía”, “Loca Juventud” y “El falso heredero” subtitulada “Joselito vagabundo” y la última, producida por él mismo, “Prisionero de la ciudad”.
José Jimenez Fernández tenía ya poco que ver con el pequeño ruiseñor. Su afición a las armas acabaría, como él mismo cuenta, llevándole a Äfrica como mercenario. Actualmente vive retirado en el campo, con esporádicas apariciones en los medios.
La elección de Elvira Lindo de su versión de Campanera como sintonía de su personaje Manolito Gafotas en la SER dio nueva vida a la canción que algunos llevan ahora en su móvil.
| L | M | X | J | V | S | D |
|---|---|---|---|---|---|---|
| 1 | 2 | 3 | 4 | 5 | 6 | 7 |
| 8 | 9 | 10 | 11 | 12 | 13 | 14 |
| 15 | 16 | 17 | 18 | 19 | 20 | 21 |
| 22 | 23 | 24 | 25 | 26 | 27 | 28 |
Consulta las fechas de las giras.
Radiolé emisora ofical de la gira.
El especial de Radiolé en tributo a Camarón con audios inéditos.
La enciclopedia más completa del Flamenco.
Con 40 Móvil by Orange podrás disfrutar de lo mejor de la música y la telefonía.
HABLA MÚSICA.