
Nací hace "unos cuantos años" en Zurgena, un pueblo del levante almeriense. De mi infancia puedo recordar muchos momentos felices rodeada de los míos y con ganas de querer ver y conocer cosas. Todo esto se apareció ante mi cuando me instalé en Sabadell. La radio se muestra con todos sus encantos y me empieza a cautivar.
Me pongo manos a la obra y me tomo en serio mi profesión: cursos y clases acaparan todo el tiempo. Por fin la suerte llama a mi puerta y me ofrecen un trabajo en una radio local de mi tierra. A partir de ahí muchas más emisoras locales y municipales. Copla y canción española me tienden su mano. Aquellos años locos continúan en Radiolé, Cadena Dial y Cadena Ser de Almería.
Mis programas, mis festivales y todo el mundillo que le rodea me hacen sentir que la radio y yo nos gustamos. ¡Y tanto que nos gustamos!, aunque… como todo en la vida, nada es un camino de rosas, y he de confesar que también hemos tenido nuestros "disgustillos".
Pero claro, nadie es profeta en su tierra, y yo pensé "volar". Mi reto: Madrid, y una vez allí... logré pasar la difícil prueba. La más dura a nivel profesional y personal.
Y no me va mal, a pesar del estrés que provocan muchas situaciones, te sientes continuamente viva y una vez conseguido tu propósito en antena, te sientes plenamente realizada, relajada, y hasta feliz, y al fin y al cabo, eso es lo que persigue cualquiera y lo que trata de proyectar Radiolé: alegría = felicidad; la emisora cuyas puertas se abrieron un día de par en par, para darme la oportunidad de hacer realidad un sueño por el que vivo y me siento feliz.