El artista ofreció un concierto en su ciudad natal, Dos Hermanas, presentado por Radiolé en la persona de Rafa Cortegana.
Por Rafa Cortegana
Julio César dijo: “veni, vidi i vici”… podría ser como él, pero Manuel Lombo no tenía que venir a Dos Hermanas - nunca se ha ido realmente - eso sí, al igual que el César, sí lo vimos y venció en la difícil tarea de ser profeta en su tierra nazarena.
El viernes 26 de junio, el Auditorio Los del Río se llenó como en pocas ocasiones lo ha hecho, quizás un par de veces más con otros artistas en concierto con entrada de pago. Fueron muchos miles de seguidores los que se dieron cita para recibir los 7 pormenores de Manuel Lombo.
Había expectación y mucha curiosidad por comprobar que las tantas veces alabadas cualidades vocales, escénicas e interpretativas de ese niño nazareno habían crecido como él. Tanta expectación no amedrentó, más todo lo contrario, envalentonó a un Lombo crecido hasta su máximo.
Tuve el inmenso honor de presentar el concierto y me sirvió para abrir la puerta grande del auditorio desde su inicio invitando a acompañarme a dos maestros que quisieron darle suerte y regalarle amistad a Manuel Lombo: El Fandi y Domingo López Chaves. Primera ovación del respetable.
Ponerle voz a los sentimientos de Manuel Lombo en esa noche era reto difícil, pero no podía ser de otra manera.
Manuel pisó el escenario y desde el minuto 0 venció en su plaza más difícil.
La comunión entre artista y paisanos fue tal que perduró a lo largo de todo el concierto. Un espectáculo que crecía conforme avanzaba el tiempo, más aun cuando sobre ese mismo escenario acompañaron a Manuel las voces de 3 mujeres: Vanesa Martín, Pastora Soler y Estrella Morente… segunda, tercera e infinitas ovaciones…
Más de dos horas de espectáculo sirvieron para que todos los allí presentes fuéramos testigos de excepción de tanto arte y tanta sabiduría, de sentir lo que Manuel Lombo es capaz de transmitir a través de su voz y alma, de su forma de interpretar y sobre todo, comprobar que él juega ya en otra división, en otra órbita…
La vida de Manuel ha girado siempre alrededor de la música, ahora tras este concierto, la música y el arte giran alrededor de él…el tiempo que es sabio se encargará de colocarle en el lugar de los privilegiados…tiempo al tiempo.
Él vino, vio y venció. Manuel cantó, emocionó y demostró que se puede ser profeta en su tierra… ¡enhorabuena!
Fotografías de DARIO ARANYO