La divertida promesa cumplida de Marta Santos con “las niñas del Decathlon” de Sevilla

Jorge Cintas

Marta Santos ha vuelto a demostrar la naturalidad y cercanía que tanto caracteriza su relación con el público. La sevillana ha compartido en sus redes sociales un precioso encuentro con un grupo de pequeños seguidores a los que había conocido tiempo atrás por pura casualidad. Una historia que comenzó en un Decathlon y que ha terminado detrás de un escenario, entre abrazos, risas y una pancarta imposible de ignorar.

¿Quiénes son “las niñas del Decathlon” de Marta Santos?

¿Queréis conocer a las verdaderas chicas del Decathlon?, comienza preguntando el vídeo. Poco después, varios niños llegan emocionadísimos hasta el backstage para reencontrarse con Marta Santos, cuya primera reacción ya anticipa el tono del encuentro: “Tantos no había en el Decathlon…”.

Y es que todo comenzó cuando la cantante coincidió con algunas de ellas mientras hacía unas compras. “Me las encontré comprándome un bikini”, recuerda Marta, inmediatamente corregida por los pequeños, que recuerdan que también estaba buscando una pelota de voleibol. Aunque en redes la artista bromea asegurando que, en realidad, había ido buscando una tabla de paddle surf.

Marta Santos
Marta Santos

Fue entonces cuando una de las niñas le hizo una petición: quería saber si durante su concierto subiría niños al escenario. Ante la respuesta afirmativa de Marta, quedaron en llevar una pancarta identificándose como “las niñas del Decathlon”.

Una promesa que no podía olvidarse

Y vaya si cumplieron su parte. Los pequeños aparecieron con una enorme pancarta en la que podía leerse: “Somos las del Decathlon de Dos Hermanas. Marta Santos, ¿nos subes?”. “Como para no ver la pancarta…”, bromeaba la sevillana antes de confirmar entre guiños: “Son las verdaderas niñas del Decathlon”.

Antes habían tenido que superar algún que otro obstáculo. Una de las pequeñas explicaba con muchísimo salero que se habían llevado “un sofocón” porque los guardias no les permitían pasar, ante lo que Marta respondía rápidamente: Los guardias… yo no.

Finalmente hubo reencuentro, abrazos y promesa cumplida. Un momento de lo más espontáneo que refleja esa Marta Santos cercana y divertida que vemos tanto encima como fuera de los escenarios. Y todo porque un día fue a comprar para disfrutar del verano y terminó encontrándose con unas pequeñas seguidoras que difícilmente olvidarán esta historia.

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