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Miguel Bosé, la (R)evolución del Super Supermán

19/04/2021, a las 10:38

Salvador Dalí, el genio de Figueras, apuntó una de sus frases más importantes para la historia, aquella que decía que “que hablen bien o mal, lo que verdad importa es que hablen”, es por eso que, a pesar de lo que se ha dicho en los últimos meses en torno a la figura de Miguel Bosé, lo cierto es que a lo largo de su vida siempre ha estado en boca de muchos, sea para bien o para mal.

Es importante recordar aquel episodio de la vida de Bosé en el que tuvo que salir al paso de declaraciones en los que se afirmaba que estaba enfermo de VIH/Sida, posiblemente en los años más duros de esta enfermedad y que ya había acabado con la vida de artistas como la voz de la banda Queen, Freddy Mercury.

No podemos negar que su condición de galán viene heredada de una alcurnia de toreros destacando a todo un sex symbol de la época como fue su padre Luis Miguel Dominguín. Estrellas del Hollywood dorado como Lauren Bacall, Rita Hayworth o el animal más bello del mundo como la llamó Frank Sinatra, Ava Gadner cayeron rendidas en los encantos del torero.

Bosé siempre quiso ser oceanógrafo, pero después de ver los amigos que llegaban a casa de sus padres en los años sesenta, Picasso, Hemingway o lo más granado de aquella España, eso y su pilar más importante, su madre, la actriz y modelo italiana Lucía Bosé, Miguel tenía que ser artista.

 

Miguel Bosé: cine y música

Probó suerte con la música y esa ha sido una de las mayores alegrías, los comienzos fueron duros con Linda o Super Superman. Se atrevió incluso a grabar sus primeros temas en japonés y mandarín, pero después de 40 años de carrera, más de 25 álbumes de estudio y vender muchos millones de discos, no cabe duda que es un gran artista.

Existe una leyenda por la que le ofrecieron el papel del niño Tadzio para la icónica película Muerte en Venecia, de su padrino de bautizo, el director Luchino Visconti. Ha trabajado de actor para Almodóvar, Vicente Aranda, Josefina Molina o González Iñarritu. También en televisión con programas musicales destacando Séptimo de caballería, El número uno o la versión italiana de Operación Triunfo.

A pesar que no ha tenido mucha suerte con sus otros negocios como en el de las bodegas de vinos por el que tuvo que vender cuadros de Warhol o cerámicas de Picasso, Bosé siempre se ha caracterizado por su filosofía de vida, disfrutando de su huerto y en pijama.

Recientemente su postura negacionista en torno a la pandemia del Covid-19, pandemia que se llevó por delante a su anciana madre, ha saltado todas las alarmas tanto en la industria musical como en la propia sociedad. En una entrevista reciente con el periodista Jordi Évole reconoció abiertamente sus más de veinte años de adicciones. Quizá estemos viviendo el ocaso de un gran artista no obstante ahí están sus canciones, su transformación, sus cosas malas y las buenas, aunque también podríamos pensar aquella frase célebre de otro torero, Curro Romero “una mala tarde, la tiene cualquiera”.

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